La introducción del DAD «Aprendizaje a Distancia» después de la emergencia sanitaria del Covid 19, por un lado rompió la resistencia a las herramientas tecnológicas de aprendizaje, sin embargo, por otro lado, resaltó la importancia del diseño instruccional apropiado e inclusivo para todos los niveles escolares.
Al analizar el abordamiento del problema de la inclusión, especialmente en el caso del alumnado con NEE «Necesidades Educativas Especiales» y con discapacidad, vemos que todos los Países Europeos ofrecieron medios didácticos diseñados para facilitar el uso de tecnologías, así como medios didácticos para educación inclusiva y eficaz para el alumnado con discapacidades.
Varios estudios muestran que inclusión efectiva depende de:
tecnologías;
relaciones con las familias;
colaboración entre los maestros;
estrategias adoptadas para la enseñanza en línea.
Los maestros tenían que crear actividades personalizadas para el alumnado en modos de clases sincrónicos y asincrónicos para llevarlas a cabo en pequeños grupos o de manera individual.
Si bien el aprendizaje a distancia ha demostrado el potencial de las tecnologías en línea, también ha aumentado todas las formas de desigualdad causadas por la brecha digital.
Muchas familias se han enfrentado al problema de la disponibilidad limitada de dispositivos digitales y de una conexión adecuada y rápida.
Los padres de los alumnos con necesidades especiales han experimentado dificultades significativas al apoyar al aprendizaje en línea de sus hijos.
¿Cómo fomentar la educación inclusiva del alumnado con necesidades o dificultades especiales?
Disponibilidad de dispositivos y conectividad tanto para maestros como para familias.
Apoyar a los educadores paso a paso en el uso de software, plataformas y aplicaciones específicas.
Apoyar a las familias paso a paso pensando también en cursos gratuitos de preparación.
Apoyar a los niños con necesidades especiales y a sus familias para que enfrenten los desafíos específicos del aprendizaje a distancia.