Escuchar es una de las claves de la comunicación eficaz.
Cuando se escucha bien, se obtiene más información sobre los niños y sus familias. También se obtiene todo el beneficio del profundo conocimiento que los padres tienen de sus hijos. Además, demuestra a los padres que valora su experiencia, sus ideas y sus opiniones y que se toma en serio sus preocupaciones.
Deja que los padres terminen lo que están diciendo antes de que tú hables. A continuación, resume lo que han dicho los padres y comprueba que lo has entendido bien.
Comprueba tanto el sentimiento como el contenido de lo que han dicho los padres.
Utiliza preguntas abiertas para obtener más información si la necesitas. Las preguntas abiertas dan a las personas la oportunidad de ampliar lo que dicen en lugar de limitarse a decir sí o no.
Intenta comprender el punto de vista de los padres, aunque no estés de acuerdo con lo que dicen. Ponte en su lugar.