El respeto es la base de una comunicación eficaz con los padres y las familias. El respeto te ayudará a comprender mejor a los padres y familias con los que trabajas. Esto incluye el respeto a cada familia:
antecedentes religiosos y culturales, valores, creencias e idiomas: por ejemplo, familias con diversidad cultural y lingüística.
acuerdos de crianza: por ejemplo, familias mixtas, familias coparentales, familias monoparentales y familias arco iris
diversidad de género: por ejemplo, respeto por el género y los pronombres preferidos de padres e hijos
elecciones: por ejemplo, dónde viven las familias, si sus casas están ordenadas o qué ropa llevan sus hijos
circunstancias: por ejemplo, padres con discapacidad intelectual, padres adolescentes y familias con dificultades
En términos prácticos, una comunicación respetuosa con los padres y las familias podría significar:
utilizar un lenguaje ordinario y cotidiano en lugar de una jerga profesional
trabajar con intérpretes si se habla un idioma diferente al de la familia con la que se trabaja
dar a los padres información que puedan entender; por ejemplo, utilizar recursos de inglés fácil para los padres con bajo nivel de alfabetización
utilizar los pronombres preferidos con los padres y los hijos
asegurarse de que los recursos impresos muestren imágenes de familias diversas, por ejemplo, familias con dos madres y dos padres, o familias de diversos orígenes culturales