Tema 4 Estrategias específicas para manejar la incertidumbre
4.1. Tolerancia y exposición
La búsqueda de la certeza es inútil, ya que la incertidumbre forma parte de la vida. Dado que es imposible estar 100% seguro de algo, la búsqueda de la certeza conduce a la preocupación y al malestar.
Para fomentar la tolerancia a la incertidumbre, hay que exponerse a situaciones que la generen. A veces, esto es complicado de llevar a cabo, pero para superar la incertidumbre hay que aprender a afrontarla.
Es importante empezar con pequeñas situaciones que no generen tanta ansiedad y luego ir evolucionando y superándolas a medida que se adquiere más confianza.
La adaptación al cambio es tener la capacidad de buscar una nueva estabilidad cuando se modifica nuestro equilibrio físico o psicológico.
Es la capacidad necesaria para asumir variaciones y cambios inesperados relacionados con las rutinas diarias, sin ofrecer resistencia y aceptando hacer las cosas de forma diferente si las circunstancias lo determinan.
Hoy tenemos que adaptarnos a los tiempos globales. En este contexto, el cambio es constante e inesperado, por lo que adaptarse al cambio es esencial para la supervivencia.
La resiliencia es el proceso de adaptarse bien a la adversidad, el trauma, la tragedia, la amenaza o las fuentes significativas de estrés, como los problemas familiares o de pareja, los problemas graves de salud o las situaciones laborales o financieras estresantes.
Ser resiliente no significa que una persona no experimente dificultades o angustia. El dolor emocional y la tristeza son comunes en las personas que han sufrido grandes adversidades o traumas en sus vidas. De hecho, es probable que el camino hacia la resiliencia esté lleno de obstáculos que afectan a nuestro estado emocional.
La resiliencia no es una característica que las personas tengan o no tengan. Incluye comportamientos, pensamientos y acciones que cualquiera puede aprender y desarrollar.